Candela Rodríguez, la niña de 11 años que estuvo nueve días desaparecida y ayer fue encontrada asesinada en el partido bonaerense de Hurlingham, fue asfixiada, según lo reveló la autposia realizada por peritos forenses.
Fuentes policiales confirmaron que Candela sufrió "asfixia mecánica", que le provocó la muerte, pero aclararon que no había "signos de violencia corporal", tal como se había informado en un primer momento.
Además, la autopsia reveló que la niña fue ultimada entre 36 y 48 horas antes del hallazgo de su cuerpo, es decir entre el lunes desde las 20:30 al martes a las 8:30.
DESPIDEN LOS RESTOS DE CANDELA
Los restos mortales de Candela Rodríguez, la niña de 11 años que estuvo nueve días desaparecida y ayer fue encontrada asesinada al costado de la autopista del Oeste, eran velados esta mañana en una casa funeraria del partido bonaerense de Hurlingham.
El velatorio se lleva a cabo desde la 5:30 en la Casa Lizardo, en avenida Vergara al 3300, de Hurlingham, donde se encuentra su madre, Carola Labrador, al tiempo que su padre, Alfredo Rodríguez, quien fue trasladado desde el Penal de Magdalena, donde está detenido desde hace un año y medio, estuvo y ya fue llevado en un patrullero.
El velatorio se extenderá hasta las 14hs. y se espera que participen familiares, amigos y vecinos de la pequeña asesinada.
La hipótesis que anoche ganaba terreno entre los investigadores indicaba que Candela habría sido víctima de un "ajuste de cuentas" entre un grupo de delincuentes y algún miembro de su familia, luego de que se conociera la existencia de un llamado extorsivo dirigido a la madre de la menor.
Según fuentes judiciales y policiales, hace dos días un hombre se comunicó telefónicamente a la casa de Carola Labrador con la clara intención de amedrentarla para obtener una suma de dinero, que se presume elevada, y que sería producto de alguna actividad ilícita del marido.
Fueron apenas 17 segundos, pero cargados de terror. "Ahora sí que no vas a ver más a tu hija, ahora sí que no las vas a volver a ver... Hasta que ese conchudo no devuelva la guita, no la van a encontrar". Del otro lado del teléfono no estaba la madre, como creía el sujeto que la amenazaba, sino la tía de Candela. A partir de allí, se intensificaron rastrillajes en zonas cercanas a la casa de la nena.
Como se sabe, el padre de la menor está detenido en la cárcel de Magdalena por un caso de "piratería del asfalto".
Se trata de Alfredo Rodríguez, quien purga una condena de tres años de prisión por el ataque a un camión que transportaba bobinas de acero y que el 25 de agosto último ya había declarado ante los investigadores, negando la existencia de enemigos o personas que pudieran haberle jurado venganza.
¿UN CRIMEN MAFIOSO?
En materia de criminología es una verdad incontrastable que los cadáveres "hablan". Y el caso de Candela parece abonar la teoría del crimen mafioso: un cuerpo desnudo con señales de tortura (quemaduras) y el cuello roto a golpes.
El primer informe forense determinó que Candela Rodríguez murió hace unas 72 horas aproximadamente. Tenía los pies limpios -señal de que la mataron lejos del lugar donde la encontraron- y hasta el mismo peinado con el cual había salido de su casa el día que desapareció.
Los médicos encontraron signos de asfixia y posibles traumatismos en el rostro.
En principio, la bolsa de consorcio habría sido arrojada en las últimas horas en una colectora de la Autopista del Oeste, por lo que anoche se analizan las cámaras de seguridad en busca de pruebas para esclarecer el homicidio.
LAS SOSPECHAS
Un pesquisa señaló que "no es un caso de trata de personas, ni de un pedófilo, ni un secuestro exprés", dando lugar así a la hipótesis de la supuesta venganza contra alguien del entorno más cercano de Candela.
De hecho, muchos entendieron como una provocación que el cadáver haya aparecido a poco más de 20 cuadras de su domicilio, donde centenares de policías estaban abocados a su búsqueda.
"Es evidente que estos no son delincuentes comunes. Tienen otro tipo de códigos y se manejan con absoluta impunidad", señaló el vocero consultado.
Al cierre de esta edición, una versión indicaba que los investigadores tenían previsto hacerle escuchar al padre de Candela la grabación de la llamada extorsiva para ver si podía reconocer la voz del delincuente.
También circularon rumores sobre la aparente relación de este hombre con una banda de secuestradores, que tiene a varios de sus integrantes detenidos, por una supuesta traición de Rodríguez, lo que habría motivado el ajuste de cuentas.
Por otro lado, la causa judicial también apunta a dilucidar si se trató de un caso de violación seguida de muerte.
En este supuesto, se deberán esperar los resultados de la autopsia, que a última hora de ayer se realizaba en la morgue de Ituzaingó.