Cinco personas fueron detenidas por la investigación del cautiverio y homicidio de Candela Sol Rodríguez, la niña de 11 años cuyo cadáver apareció el miércoles pasado en Hurlingham, cerca de donde había sido capturada nueve días antes, a metros de su casa de Villa Tesei.
Según informaron fuentes judiciales, se trata de un hombre y una mujer vinculados con la casa donde la víctima habría sido mantenida cautiva, y de tres hombres relacionados con una camioneta en la que se transportaron muebles de esa vivienda. Las mismas fuentes señalaron que los exámenes genéticos de los rastros recogidos en el domicilio (el de Kiernan 992, de Hurlingham) dieron positivo, lo que indica que allí estuvo Candela.
La mujer fue identificada como Gladys Cabrera, y sería la dueña de la casa; también fue detenido Ramón Altamirano, el carpintero de 56 años cuya vivienda, en la calle Charrúas 1081, de Hurlingham, había sido allanada el viernes y al que sus vecinos defendían enfáticamente. Fuentes judiciales consultadas anoche por La Nacion lo señalaban como quien alimentó a la víctima mientras era mantenida encerrada en ese lugar.
Los otros tres hombres son el dueño de una camioneta Trafic blanca, dedicada a realizar fletes, y dos hombres que lo ayudaron a trasladar muebles de Kiernan 992.
Ayer a la tarde, el ministro de Justicia y Seguridad bonaerense, Ricardo Casal, se reunió con el jefe de la policía provincial, Juan Carlos Paggi, y el resto de la cúpula de la fuerza, en un centro de operaciones montado a metros de la casa de la víctima para evaluar la marcha del caso. Fue el primer indicio de los movimientos que vendrían.
Y en sus primeras declaraciones sobre el caso de la desaparición de Candela desde el conmocionante desenlace, también a la tarde, durante el lanzamiento del programa IncentiBA, el gobernador Daniel Scioli había respondido con un sugerente "Estamos trabajando" a cada requisitoria de La Nacion en relación con el caso.
El único que ayer se refirió con afirmaciones concretas sobre el caso fue el fiscal general de Morón, Federico Nieva Woodgate, aunque no vinculadas con las novedades de último momento.
Había revelado que el cuerpo de Candela probablemente haya sido lavado antes de ser arrojado en el lugar donde se lo encontró. Además, el representante del Ministerio Público reiteró que aún "no hay elementos firmes que hagan pensar que se trató de un secuestro extorsivo", una de las hipótesis sobre el móvil del crimen. Sostuvo, en una conferencia de prensa realizada en Morón: "De común, este caso no tiene nada. Tenemos alrededor de 50.000 causas por año y como ésta tenemos una, porque ésta tiene características muy particulares", dijo a la agencia de noticias Télam el fiscal general.
Continuó: "El cuerpo [de Candela] probablemente haya sido lavado. Es cierto que no estaba como cuando uno sale de la ducha, pero no estaba en el estado en que suelen encontrarse los cuerpos que llevan dos o tres días muertos". Para los investigadores, este dato aportado por la autopsia afianza la hipótesis de que quienes tuvieron cautiva y mataron a la niña intentaron borrar todo tipo de huellas propias del cadáver.
"Es cuestión de trabajar y evaluar objetivamente lo que tenemos. La esperanza de obtener un buen resultado no la perdemos en ningún momento", dijo Nieva Woodgate, quien señaló que una de las teorías ponderadas apunta a los vínculos de la familia de Candela con bandas delictivas asentadas en villas de San Martín.
El jefe de los fiscales de Morón aseguró que ya se recibieron fácilmente entre 1200 y 1500 declaraciones testimoniales, y que se realizaron nuevos allanamientos en busca del o los lugares de cautiverio, pero que en las inspecciones oculares de esos lugares allanados no se encontró nada que los vinculara a Candela. Fueron, según precisaron los investigadores del caso a Télam, una decena de procedimientos en la zona de San Martín, entre otros puntos del conurbano.
"Sobreexposición"
Ayer, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, cuestionó la "sobreexposición de la situación" desde la desaparición de Candela, el 22 de agosto pasado, lo que "ensució el camino de la investigación".
Además, señaló que durante el cautiverio de Candela "no se ha pedido rescate" por su liberación y que los captores que la mantuvieron al menos seis días secuestrada la trataron "de manera cuidadosa".
En su entrevista semanal con el programa Baires d irecto, de Telefé, Fernández dijo que el secuestro y crimen de Candela "es un tema que consterna a todos [...], un hecho fuera de lo común, que no tiene nada que ver con lo otro, si es que ha sido un secuestro común".
Y la diputada de la Coalición Cívica Patricia Bullrich reclamó al oficialismo el tratamiento de su proyecto de creación de la Agencia Federal de Investigaciones y Seguridad Interior (Afisi), que está en la Comisión de Seguridad Interior de la Cámara baja desde agosto de 2010.






