02/11/2011
LA PLATA, nov 02 (DIB).- Al menos cuatro adolescentes por semana -16 al mes- se realizan un aborto clandestino en Junín y son derivadas al Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) “Dr. Abraham Félix Piñeyro” por complicaciones.
El dato, que es sólo la parte visible de un fenómeno mucho más amplio, fue suministrado a este diario por la médica juninense Carolina López, que trabaja desde hace 10 años en el área de Ginecología del Hospital.
“Lo que más me preocupa es que en estos últimos años hay más abortos con menos complicaciones. Lamentablemente existen métodos relativamente seguros para llevar adelante un aborto clandestino”, lamentó, y agregó: “Existen pastillas que pueden tener cierto grado de eficacia, pero quien la toma difícilmente esté sabiendo el riesgo que está corriendo. Como todo se hace en el marco de la ilegalidad, han ocurrido casos en los que se han tomado pastillas después de las 20 semanas de embarazo. Y eso representa un riesgo enorme”.
“Se produce un caso grave cada año. Es decir que en la última década han habido 10 casos que han terminado en terapia intensiva y algunos de ellos han sido fatales. En realidad no tendría que ocurrir ni siquiera un solo caso, pero lamentablemente siguen ocurriendo, por eso creo que el tema central está en la prevención”, señaló López.
Madres adolescentes
Según López, la mayoría de las mujeres que reconocen tener intenciones de abortar son madres adolescentes. Al respecto, agregó: “Cuando identificamos esta situación tratamos de evitar que ocurra. Les explicamos que los riesgos son muy altos; pero no podemos tener la seguridad de que no lo harán”.
Para la profesional, los adolescentes tienen relaciones sexuales cada vez desde más chicos. “He trabajado con una chica de 13 años que estaba embarazada. Ese hecho debe generar que reflexionemos”, advirtió, y llamó a los padres a dialogar sobre sexo con los hijos, igual que a los docentes con los alumnos.
Complicaciones
La mayoría de las mujeres que acuden al Hospital por abortos clandestinos ya ingresan con complicaciones.
Sin la contención necesaria en estos casos, estas madres se someten a la práctica ilegal, en consultorios clandestinos, pagando montos que –según pudo averiguar este diario, oscilan entre los $3.000 y los $5.000.
En nuestro país el aborto sigue siendo la principal causa de mortalidad materna. Entre los puntos que complican el abordaje del problema, la falta de estadísticas y el ocultamiento ocupan un lugar central. (DIB).
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