Se realizó ayer en Carabelas el acto oficial celebratorio del Día de la Tradición.
El evento tuvo lugar en la sede de la Escuela Secundaria N° 2 "Adolfina Valenzuela", ya que pese a que las previsiones eran realizarlo en la plaza, inconvenientes de último momento para conseguir un equipo de amplificación de sonido obligaron al traslado.
El salón de usos múltiples de la secundaria carabelense, muy amplio y bien ventilado, sirvió no obstante de escenario adecuado para las actividades que comenzaron con el ingreso de las banderas de ceremonia pertenecientes al Jardín de Infantes N° 903, la Escuela Primaria N° 2, la Escuela Secundaria N° 2, el JIM N° 1 y la Escuela Primaria N° 28 del paraje La Verde, el Centro Tradicionalista "Los tres palenques" y el Centro de Jubilados de Carabelas.
Entre las autoridades presentes pudo observarse al diputado provincial Gustavo Vignali; al intendente municipal Miguel Cobo; el delegado municipal Oscar Corro; concejales, consejeros escolares, la inspectora jefe distrital Imeldi Laurenço Cidades; la inspectora de primaria Marta García; el presidente de la Sociedad de Bomberos Voluntarios de Carabelas, Damián Restaine y otros dirigentes educativos, sociales y políticos de Rojas y la vecina localidad.
El único discurso estuvo a cargo del docente Juan Pasos, quien recordó a José Hernández (en cuyo homenaje fue instituido el 10 de noviembre como Día de la Tradición), e instó a todos a tener presente que con nuestras actitudes de hoy estamos construyendo las tradiciones de mañana.
A continuación hubo dramatizaciones por parte de alumnos de los establecimientos organizadores. La escuela de La Verde ofreció una canción, con el acompañamiento de Juan Pasos en acordeón; el Jardín de Infantes N° 903 mostró cómo eran los juegos que practicaban nuestros antepasados; la primaria carabelense expuso muchas de las costumbres ancestrales mediante una actuación ubicada en una pulpería, con abundante trabajo escenográfico; y finalmente Ivana Escobedo, alumna de la Escuela Secundaria N° 2, cantó acompañándose con su guitarra.
Más allá de los inconvenientes iniciales, y de que el acto no se realizó el día 10, como hubiera correspondido, sino veinticuatro horas después, fue una digna muestra del trabajo fecundo que puede hacer nuestra comunidad.