Los usuarios residenciales deberán firmar una "declaración jurada" en caso de pretender continuar recibiendo del Estado subsidios en sus facturas de gas, electricidad y agua, y ese pedido de ayuda será examinado con lupa por el Gobierno.
Así lo informó el ministro de Economía y vicepresidente de la Nación electo, Amado Boudou, quien indicó que a partir de ahora se "personalizarán" los consumos domiciliarios.
Los usuarios recibirán con sus próximas facturas -desde enero aunque aún con subsidios- una planilla en la que cada familia deberá señalar si necesita o no ese beneficio.
Será una "especie de declaración jurada", señaló Boudou, y "la no respuesta implicará que (ese hogar) no necesita el subsidio", indicó el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, quien aclaró que esta medida rige para electricidad, gas y también el agua, aunque este servicio en nuestra región se encuentra a cargo del gobierno bonaerense.
En el caso de los usuarios residenciales de Rojas, actualmente reciben subsidios al gas que distribuye Camuzzi y la electricidad de la Clyfer, no así por el servicio de agua corriente, que es municipal.
EN FORMA VOLUNTARIA
De este modo, el Gobierno habilitó la posibilidad de que los usuarios residenciales renuncien en forma voluntaria a la ayuda que les brinda el Estado, en busca de ahorrarse cientos de millones de pesos anuales.
Los clientes de alto poder adquisitivo de Puerto Madero y Barrio Parque, en la ciudad de Buenos Aires, y de todos los countries de Argentina, correrán distinta suerte, ya que la Casa Rosada decidió eliminarles directamente la ayuda estatal que percibían en las facturas.
Se trata ésta de una primera etapa del plan de segmentación de subsidios a particulares que prevé el Gobierno, con el propósito de establecer realmente quiénes necesitan la colaboración estatal para abonar sus consumos.
El registro de usuarios comenzará el 1° de enero próximo y será primero en la capital federal y luego en el Gran Buenos Aires, según indicaron De Vido y Boudou en una conferencia de prensa conjunta en el Palacio de Hacienda.
La medida prevé que la declaración jurada de cada contribuyente se cruce con un banco de datos estatal, como el que elabora la Afip y la Anses, para luego establecer si se mantiene o se elimina el subsidio, en el caso de que los usuarios pidan conservarlo.
"Hoy contamos con bases de datos muy potentes", advirtió Boudou, a quienes piensan declarar que necesitan el subsidio cuando en realidad tienen un poder adquisitivo suficiente como para pagarlo.
"Cada uno va a decir si necesita ser subsidiado", sostuvo De Vido, quien aclaró que el Gobierno controlará la condición económica de los clientes que declaren necesitar la ayuda, apelando incluso a visitas domiciliarias, con personal de asistencia social.
Según indicó Boudou, quienes reciban algún plan social, jubilaciones mínimas o la Asignación Universal por Hijo y declaren que precisan el subsidio, podrán mantener esa ayuda estatal.
Esta decisión de comenzar con el registro en la capital federal "no se trata de un castigo", aseguró De Vido, ya que el plan continuará "como efecto dominó al resto del país".
"En su momento fue necesario que el Estado ayude a todos. Por suerte, gracias al crecimiento, hay sectores que ya no necesitan subvención", planteó Boudou, en un mensaje divulgado por la red social Twitter.