ARRECIFES - Es avanzado el estado de deterioro del Cristo de la Hermandad. Incluso la escultura se está hundiendo ¿Nadie hace nada para conservarlo?
A casi 15 meses de que el escultor chileno Luis Javín Sissara emplazara en la intersección de las avenidas Molina, Sarmiento y Merlassino la imponente figura del denominado Cristo de la Hermandad, la monumental escultura de 30 metros de altura muestra un avanzado estado de deterioro, sin que al parecer nadie se haya percatado de esto para tratar de tomar medidas y evitar que esta escultura, que ya es parte de los atractivos de nuestra ciudad, se venga abajo.
Una profunda rajadura en su rostro tallado, en el costado izquierdo del mismo, da la impresión de que la cara se va a desprender en cualquier momento, incluso da la sensación de que ése pedazo del rostro del Cristo moreno es sostenido sólo por la corona de espinas. Similares rajaduras, aunque de menor magnitud, se pueden apreciar en otras partes del rostro y torso.
Estas características no se veían cuando la estructura fue izada para ser emplazada, por lo que presumimos que este deterioro se ha ido dando con el paso de los meses y la exposición de la escultura a las contingencias climáticas.
Esto estaría dando la razón a aquellos que sostenían que los dos enormes eucaliptos utilizados por el escultor (de entre 80 y 100 años de antigüedad), que fueran talados del Parque Industrial, no tendrían la madera en condiciones (estaría demasiado fresca) para ser utilizada en el tallado de la escultura, incluso estas personas auguraban un pronto deterioro, cosa que se estaría produciendo en la actualidad.
Pero no todo queda ahí, las vallas que circundan la estructura, protegiéndola de las personas, han comenzado desde hace un tiempo a inclinarse hacia adentro, están como hundidas en su parte central, dando la sensación de que los cimientos construidos no han sido lo suficientemente fuertes para soportar el peso de varias toneladas, por lo que habrían comenzado a ceder, con el consiguiente peligro de que semejante estructura se venga abajo, algo que podría ser muy peligroso y de características impactantes, si ocurre, aunque la escultura también tiene riendas que la sostienen y ayudan a soportar el peso.
Ojalá que estas presunciones queden sólo en eso, no obstante el deterioro del rostro del Cristo es visible, y sería interesante, si es que existe una comisión que tiene como misión velar por el estado de la escultura, tal como se anunció en su momento, que se haga cargo y comience la restauración para evitar males mayores.
Fuente: Diario IMAGEN.