30/01/2012
El Gobierno de Rojas, a través de la Dirección de Medioambiente presenta la campaña “Cuidemos el agua, cuidemos la vida” con la sana intención de preservar el recurso vital y no renovable creando conciencia para evitar el derroche.
Para ello, la titular del área, Gabriela Rodríguez, ha cursado el siguiente texto, en el cual habla de la mencionada campaña y los consejos útiles y necesarios para llevarla a cabo.
El agua, el elemento líquido indispensable para la vida, está en rebeldía contra nosotros los hombres. Desde que empezó la revolución industrial, éste no ha cesado en el empeño de contaminar los ríos, mares y acuíferos, destruyendo las reservas de consumo y aniquilando todas nuestras fuentes de sostenimiento.
Este problema ha abarcado muchos países. Principalmente en el nuestro. Ya que a esto se suman los malos hábitos en la actividad diaria de las personas, en estos casos viene a ser en el aseo personal, en la limpieza, etc. Costumbres irresponsables de los cuales no somos conscientes, pero que afectan en manera grave el consumo del agua y por lo tanto, generan perdidas de este elemento.
Algunos de los principales malos hábitos son:
•Lavar el coche sin instrumentos adecuados
•Lavarse los dientes y afeitarse con la canilla abierta
•Dejar la canilla abierta mientras que vamos hacer algo
•Utilizar el agua que no se necesita.
Argentina enfrenta cinco desafíos significativos en el sector de abastecimiento de agua potable y saneamiento: (i) baja cobertura con un alto grado de prestación de servicios para su nivel de ingresos; (ii) calidad deficiente de los servicios; (iii) altos niveles de contaminación de las fuentes y los cuerpos receptores; (iv) reducida recuperación de costos; y (v) definición deficiente de la asignación de responsabilidades entre las instituciones del sector.
Según el Censo 2001, 80% de los argentinos usaban la red pública como fuente principal de agua para beber y cocinar. 17% usaban agua de perforaciones o pozos, mientras que un 3% tenían como fuente principal de agua para beber y cocinar la colecta de agua de lluvia, carro-cisternas, ríos, canales o arroyos.
Continuidad y presión En la mayoría de las ciudades, la continuidad del servicio de agua potable en las áreas urbanas es del 100 %. Sin embargo, en algunas ciudades del interior con un clima seco los racionamientos de agua en los meses de verano son un suceso frecuente. Aún en las ciudades con servicio continuo, muchos usuarios reciben agua con presión menor que el prescripto en las normas. Por ejemplo, en Buenos Aires solamente 32% de los usuarios recibieron agua con una presión de más de 10 metros de columna de agua en 2004.
Uso de agua y pérdidas El promedio nacional de producción de agua por habitante servido se estima en 380 L/hab/día. El consumo medio real sobre la base de los resultados de sectores que operan con micromedición es del orden de los 180 L/hab/día. Las pérdidas en las etapas de producción y distribución de agua son del orden del 40 % del total producido.
Su importancia estriba en los siguientes aspectos:
1. Es fuente de vida:Sin ella no pueden vivir ni las plantas, ni los animales ni el ser humano.
2. Es indispensable en la vida diaria:
•Uso doméstico: en la casa para lavar, cocinar, regar, etc.
•Uso industrial: en la industria para curtir, fabricar alimentos, limpieza, generar electricidad, etc.
•Uso agrícola: en la agricultura para irrigar los campos.
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