Recién llegado de Paraguay el capitán de la selección argentina de básquetbol campeona U15. Mateo Marziali, se prestó a dialogar con la prensa sobre el gran logro obtenido en el vecino país.
“Pude cumplir mi primera meta que era salir campeón con la selección Argentina. En realidad lo que esperaba era que alguien del equipo levante el trofeo. No esperaba ser yo quien lo hiciera; cuando me dijeron que yo era el capitán me emocioné mucho. Un día antes de viajar hicimos la última charla, se hizo una votación entre mis compañeros en la cual tuve más votos para ser el capitán, y los técnicos estuvieron de acuerdo con esa decisión.”
¿Qué fue lo que más te sorprendió?
En la final cuando estábamos en la charla previa y el encargado del cuerpo técnico vino y dijo que un amigo nos iba a hablar, era Fabricio Oberto: se me puso la piel de gallina. Luego nos dijeron que Luis Scola nos mandaba saludos y todo su apoyo. Fue todo muy emocionante.
¿Cómo fue la llegada a Paraguay?
Cuando arribamos tuvimos la posibilidad de realizar tres partidos amistosos ante Colombia, Paraguay y Brasil que nos sirvieron para llegar con ritmo al torneo. Ya en el campeonato no tuvimos inconvenientes para superar la zona, vino después Paraguay al que le ganamos muy fácil, llegó después Venezuela al cual le ganamos bastante bien y en la final llegó Brasil. En el amistoso le habíamos ganado por 20 pero ellos no jugaron muy bien ese día, y en la final ellos salieron con otro tipo de juego que se nos hizo muy complicado, pero pudimos darlos vuelta sobre el final y quedarnos con el título.
¿Imaginaban una final con Brasil?
Toda la gente decía que en la final iban a estar Argentina contra Brasil o Uruguay; por suerte nuestro camino a la final no fue tan complicado y ellos tuvieron que jugar entre sí y Brasil le ganó por un punto en la última pelota.
¿Se sintió en la cancha la rivalidad que hay siempre con Brasil?
La rivalidad fue en todo momento, técnico contra técnico, jugadores contra jugadores, hinchada con hinchada; en todo momento se veía la gran rivalidad que hay entre Argentina y Brasil. Además está eso de que a los argentinos mucho no nos quieren, entonces era Argentina y Uruguay contra todos los demás paises. Se vio en la final que los dos primeros cuartos de la final pitaban todo para ellos luego en los dos últimos cuartos emparejaron un poco y pudimos dar vuelta la historia.
¿Qué nivel viste de en cuanto a los equipos y jugadores?
Con respecto a los equipos no hubo un muy alto nivel, sí en cada selección había uno o dos jugadores que se destacaban. En cambio el nuestro era un equipo muy largo, era un promedio de 10 puntos por partido cada uno, los otros a lo mejor había uno que metía 20, otro 15 y el resto no pasaba de 2, creo que el nivel nuestro fue muy bueno. En Brasil había un jugador que se destacaba y mucho, el año que viene se va a jugar a la Universidad en Estados Unidos, del resto el nivel era medio bajo, era más atlético que otra cosa.
¿La altura de los planteles?
Nuestro plantel era muy enano, por ejemplo Brasil tenia un pivot de 2,05 y dos o tres más que eran bastante altos, los de los otros equipos eran bastante “anchos” mucho gimnasio por allí algo en lo que nosotros debemos trabajar mucho más.
¿La preparación previa como fue?
Estuvimos cinco días antes de viajar, gimnasio y trabajando todo lo táctico, ya en Paraguay, era mucho entrenamiento, tirar al aro y practicar algunas jugadas, no todas porque varias las guardábamos para la final.
¿Qué sentiste cuando levantaste la copa?
Primero tenía miedo que se caiga porque era muy pesada, luego cuando la tenia en lo alto no lo podía creer, luego la vuelta olímpica y toda la gente gritando por Argentina, ni yo ni los chicos podíamos caer lo que estábamos viviendo. En el avión en el viaje de vuelta nos pusimos a pensar y nos dimos cuenta que era un logro muy grande el que habíamos hecho. Más que nada lo que hablábamos con mis compañeros era el avance que tuvimos, ya que con varios de ellos jugamos un torneo Argentino y solamente estuvimos adentro un cuarto y los que en ese momento eran titulares habían quedado afuera en la primera pre selección para el sudamericano, lo que nos convence de que poniendo mucha actitud y ganas se puede llegar.
¿En lo personal como fue el torneo?
Fui titular en todos los partidos menos contra Bolivia, pero compartíamos la misma cantidad de minutos en cancha casi todos, salvo en la final que fui el que más minutos jugó, habré convertido un promedio de 10 o 12 puntos en todos los partidos.
¿Qué te dijo el técnico en la final?
Estábamos perdiendo por 4 y me dijeron que tenía que entrar y contagiarle actitud al equipo. Lo hice, empecé a alentar a mi equipo, nos pusimos arriba por 8 y por suerte lo pudimos mantener, los últimos 4 minutos fueron los mejores de Argentina en todo el torneo.
¿Qué hacían durante la estadía en Paraguay?
Teníamos horarios, por ejemplo 8,30 desayunábamos, de 10 a 11 entrenábamos, a las 12 el almuerzo, luego teníamos que dormir la siesta, a las 15 salía el colectivo que nos llevaba al estadio, luego a la vuelta merendábamos, teníamos un rato libres, cenábamos y a dormir. Ese era un día normal de partido en el torneo para nosotros, salvo el día de la final que jugábamos a las 21 horas porque iba televisado, tuvimos casi todo el día libre, o sea fuimos a entrenar a las 12 pero luego dormimos una linda siesta, nos levantamos, merendamos y fuimos con todas las pilas a jugar la final.
¿Fueron con cierta presión al tener que defender el título?
Antes de viajar a Paraguay nos dijeron que esta categoría venía siendo campeón durante las cuatro ediciones anteriores que no se podía cortar acá y que teníamos que seguir con la racha, así que nos tiraron un poco de presión y por suerte pudimos cumplirlo.
¿Fue especial tener familiares en las tribunas?
La mayoría de los padres de los chicos pudieron estar alentándonos durante todo el torneo. De Rojas estaban mi mamá, mi papá y mi tía Viviana, estaba una familia muy amiga nuestra de Bahía Blanca, fue emocionante también ver la bandera argentina que decía Sportivo Rojas, algo que no podía creer.
En plena charla de Mateo con la prensa en el club Sportivo se agregó por unos minutos Enrique “Caballo” Morais, actual técnico del “Colo” en la entidad “tricolor”. Sobre él Mateo decía:
-Tiene mucho que ver con todo este presente; es muchísimo lo que me han dado, tanto él como Gabriel Paolín, Eduardo Domine. Enrique me había pedido una camiseta de la selección pero no se pudo conseguir así que me quedó pendiente el regalo –entre risas Mateo decía aunque el mejor regalo puede ser que ganemos el domingo por el provincial-.”
¿Como experiencia personal que te dejo el certamen?
Fue algo único lo mejor que viví en mi vida hasta ahora, por el juego, por el campeonato logrado, porque mis familiares estuvieron allí, por los amigos que hice fue sin dudas mi mejor experiencia hasta ahora.
¿Qué viene en el futuro para vos?
Por lo pronto ganar si o sí el domingo por el provincial con Sportivo porque corremos el riesgo de quedar afuera del certamen y yo creo que tenemos equipo como para ser campeones del provincial; seguir jugando el torneo local, esperar el llamado para jugar el zonal y ojala me llamen para el provincial asi se terminaría el año para mi.
En cuanto a irme del club a jugar a otro lado sería recién a mediados del año que viene quizás. Mi papá no quiere que me vaya por ahora. Ir a algún club grande me significaría jugar solo en una categoría y de sólo pensar en eso ya no me gusta porque yo estoy acostumbrado a jugar todo lo que puedo. En Sportivo juego en dos o tres categorías y eso es lo que me gusta, quizá el año que viene pueda jugar en primera también, por eso creo que prefiero esperar unos años mas para irme tranquilo.