11/07/2011
JUNIN- Hace 60 años, el 9 de julio de 1951, el Club Atlético Sarmiento inauguraba el estadio “Eva Perón”. El trascendental acontecimiento empezó a festejarse una semana antes, con la realización de distintas expresiones deportivas, culturales y sociales. El hecho marcó un hito notable en la historia de Junín, merced al ponderable esfuerzo de dirigentes, asociados y autoridades gubernamentales.
Ese mismo día, con un doble encuentro futbolístico, quedó formalmente bendecido el estadio “Eva Perón”, cuyo nombre responde, como es obvio, a las gestiones que el gobierno justicialista llevó adelante para que Junín tuviera su “catedral del fútbol”, dentro de una obra de características inusuales para la época, máxime en una ciudad del interior del país.
Lo cierto es que en el aspecto deportivo, el público local se deslumbró con dos partidos de excepción. Por un lado, como preliminar, se enfrentaron Sarmiento (reforzado con varios jugadores pertenecientes a clubes de la Liga Deportiva del Oeste) y Vélez Sarsfield, que alistó a dos juninenses: Pablo Mallegni y Jorge Ismael Ruíz. Y como encuentro de “fondo”, jugaron nada menos que River Plate y Racing Club, integrados con elementos de primera línea.
Busto de Eva Perón
Pero antes de eso, el sábado 7 del corriente, dentro de una verdadera conmoción popular, comenzaron los actos celebratorios. Todo se inició en el hall central del estadio, con el descubrimiento de un busto de la señora María Eva Duarte de Perón. Entre los asistentes, estuvieron Elisa Duarte de Arrieta, en representación de Evita; el edecán presidencial, teniente general Pedro Pasicó, que asumió la representación del Presidente; el doctor Salvador Ladaga Rosito, enviado de Juan Duarte; el diputado nacional Carlos A. Díaz; el intendente de Junín, doctor Héctor A. Blasi, además de distintas autoridades locales, provinciales y nacionales. Tras el acto, también se descubrieron placas de la Liga Deportiva del Oeste y de los clubes River Plate y Villa Belgrano.
La bendición de las instalaciones estuvo a cargo del presbítero Obdulio Malchiodi, hijo de una tradicional familia local. La ceremonia religiosa contó con el padrinazgo de Blanca Duarte de Alvarez Rodríguez y el Dr. Héctor A. Blasi.
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